Olvidarte


como olvidar aquel día que nos
Conocimos.
tú estando ahí y yo llegando
De la nada.
al llegar saluda a la primera
Obra maestra de Dios.
desde aquel mismo día te contemplaba noche y día...
pidiendo a Dios que fueras
para mi.
tú, con una sonrisa encantadora y
una mirada celestial... un cabello
como cascada y un cuerpo que
es sinónimo de la misma perfección.
yo con un corazón que se agitaba
más y más y un sentimiento
que ya encontraba su razón de existir.
mi futuro ya existía
por que serias parte de mí.

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