Esperanza


Cuánto te esperé
cientos de veces morí de tristeza,
cuántas veces en mi pensamiento te llamé
quizé gozar tu amor en toda su grandeza.

Cuánto tiempo me consumí en mi fuego
conteniendo mis ansías de besarte,
y tú no quisiste escuchar mi ruego
buscarte otros brazos para refugiarte.

Y aunque al saberte ajena muero de celos
nunca he dejado de amarte,
y aún sabiendo que te encuentras lejos
debo morder mis labios para no llamarte.

Esperé mucho tiempo que tu vinieras
a iluminar mi oscuridad,
con tu luz mi penumbra desapareciera
y en tu compañía acabara mi soledad.

Esperé mucho tiempo que tú llegaras
a darme tu amor con frenesí,
y que tu cuerpo me entregaras
como yo te entregué mi alma a ti.

En mi puerta esperé verte aparecer
y que todo de besos me cubrieras,
sólo te quise mi vida ofrecer
a cambio de que tú me quisieras.

Cuántos años conservé el deseo
que tu me amaras de verdad,
y hasta hoy lo pienso y creo
que me está vedada la felicidad.

Esperanza inútil resultó la mía
no pude vencer mi mala suerte,
mi habitación está vacía y fría
porque no pude jamás tenerla.

Cuántas noches quise dormir en tus brazos
y ansié de verdad que tú me arrullaras,
cuántas veces se vencieron y ampliaron
los plazos de la esperanza de ver que llegaras.

Ya ha pasado el tiempo y aún sigo sufriendo,
pensando en dónde te encontrarás
pues en este momento estoy muriendo
y me doy cuenta que tú nunca vendrás.

Y en este momento de muerte para mí
no podría decir si pierdo o gano,
pero al conocerte y amarte sólo a ti
sé que mi vivir no ha sido en vano.

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